Diagnosticar el síndrome rotuliano



Diagnosticar el síndrome rotuliano puede parecer sencillo, pero en realidad esto resulta bastante delicado. Esta patología está detrás de la mayoría de las quejas de dolores de rodilla, pero su diagnóstico debe quedarse objetivo.

En efecto, el síndrome rotuliano, también llamado síndrome patelofemoral, es una de las patologías de rodilla más frecuentes. Se manifiesta principalmente por un dolor al nivel de la articulación, entre la rótula y el fémur. 

EPITACT® hace el balance sobre el diagnóstico del síndrome rotuliano: ¿Quién consultar? ¿Cómo y cuándo se establece el diagnóstico? ¿Cuáles soluciones se deben considerar en cuanto se establezca el diagnóstico?
 

Diagnosticar el síndrome rotuliano: ¿Quién consultar?

Para diagnosticar el síndrome rotuliano, no dude en actuar en cuanto sienta los primeros dolores en la rodilla. Para eso, consulte un profesional de la salud que identificará el origen del dolor. Puede tratarse de un médico generalista, de un médico deportivo o de un cirujano ortopédico.
 

¿Cómo se puede diagnosticar el síndrome rotuliano?

Diagnosticar el síndrome rotuliano pasa por varias etapas de las cuales el interrogatorio del paciente, el examen clínico y el balance radiológico si es necesario.

• Anamnesis: primera etapa del diagnóstico

Hay muchos síntomas del síndrome rotuliano de intensidad variable pero los dos principales son el dolor y la inestabilidad de la articulación. Percibidos de inmediato por el paciente, el diagnóstico empezará por unas preguntas del médico al paciente (anamnesis). El dolor del síndrome rotuliano se sitúa principalmente en la parte anterior de la rodilla, detrás de la rótula. Esta aumenta en general al estar sentado o al realizar movimientos de flexiones/extensiones repetidos (p.ej.: escaleras) Así pues, este interrogatorio es la primera etapa clave para diagnosticar el síndrome rotuliano.

• El examen clínico para objetivar el dolor

En segundo lugar, el diagnóstico del síndrome rotuliano se basa en el examen clínico del paciente. Es decir, el profesional de la salud observará el paciente para que identifique las causas de este dolor. Por tanto, el objetivo es evaluar el funcionamiento normal o anómalo de la rodilla y la presencia de patologías asociadas o no(5).

En general, el médico empieza por inspeccionar la marcha. Luego le sigue una evaluación de la alineación de los miembros inferiores del paciente y su morfotipo (por ejemplo, genu varo(1)). Para eso, el paciente se mantiene de pie, en ropa interior y con los pies paralelos. Si es necesario, tendrá que meterse en ciertas posiciones tales como la sentadilla para identificar una posible debilidad muscular (cuádriceps, abductores en particular(5)).

Primero, el médico realiza una palpación para que identifique la ubicación precisa del dolor. También puede que se necesite realizar pruebas patelares para que se evalué la inestabilidad de la rodilla o la posible presencia de artrosis patelofemoral.

• El balance radiológico para confirmar la hipótesis

Diagnosticar el síndrome rotuliano resulta delicado debido a muchas patologías asociadas. Por tanto, el objetivo es eliminar estos diagnósticos diferenciales. Dado que los síntomas del síndrome rotuliano no son patognomónicos, la imagenología permite eliminar ciertas otras pistas. Antes del balance radiológico, el examen clínico trata de reducir las posibilidades. Por ejemplo, una subluxación, una displasia patelofemoral o una malposición, de la rótula(2) podrán eliminarse.

Luego, la imagenología médica capta una radiografía de la rodilla de frente, de perfil, en carga y flexionado a 30° Una IRM también puede considerarse para identificar una lesión del cartílago o de tejidos blandos por ejemplo(3). Las últimas patologías asociadas posibles se excluirán o se confirmarán: tendinopatía rotuliana, fractura, enfermedad de Sinding-Larsen-Johansson o enfermedad de Osgood-Schlatter, entre otros(3,4)).

 

¿Cuándo se tiene que consultar en caso de dolores en la(s) rodilla(s)?

Es importante diagnosticar el síndrome rotuliano lo antes posible a causa del carácter insidioso de la patología. En efecto, un dolor crónico puede volverse incapacitante rápido. A largo plazo, puede tener consecuencias morales y psicosociales y por tanto impactar en la calidad de vida del paciente.  Entonces, todas las etapas del diagnóstico son cruciales, dado que el interrogatorio no debe olvidarse.
 

¿Cuáles son las soluciones que se proponen?

• Soluciones preventivas

Para las personas propensas a los dolores patelofemorales, existen soluciones preventivas. EPITACT® ha desarrollado específicamente una gama de rodilleras para llevar a diario o de manera ocasional al practicar deporte por ejemplo. Descubra la rodillera PHYSIOstrap Médico* para proteger la rodilla sin que entorpezca los movimientos.

• Soluciones curativas

Ciertas soluciones post-diagnóstico también pueden aplicarse para aliviar el dolor. Sesiones de rehabilitación con el fisioterapeuta tratan de reforzar los músculos estabilizadores al nivel de la rótula. Como complemento, reposo y llevar plantillas también pueden recomendarse. No obstante, la cirugía se considera raramente.

Como habrán entendido, diagnosticar el síndrome rotuliano puede parecer sencillo, pero en realidad su curso es mucho más complejo. Para que entienda mejor esta patología, aprenda cómo prevenir y curarla y por qué es frecuente entre los deportistas.

 

*Esta solución es un producto sanitario de clase I, que lleva el marcado CE en conformidad con esta normativa. Lea atentamente el manual de instrucciones antes de usar. Fabricante: Millet Innovation. 06/2021

 

Para ir más allá de este enfoque global y simplificado, aquí están fuentes adicionales:

(1)Tamalet, Bertrand, Pierre Rochcongar, et Goulven Rochcongar. « La fémoro-patellaire : une articulation oubliée ? » Revue du Rhumatisme Monographies, Pathologies du genou - Première partie, 83, no 2 (1 avril 2016): 71‑77. https://doi.org/10.1016/j.monrhu.2016.01.005.

(2)Goux, P Le. « Démembrement clinique et approche thérapeutique des syndromes rotuliens - Clinical analysis and treatment of the patellofemoral syndromes ». Mise au point, La Lettre du Rhumatologue, no 315 (2005): 5.

(3)Fournier, Dr Yann. « Le Syndrome Douloureux Rotulien ». Centre orthopédique Santy, 2015. http://orthopedie-lyon.fr/wp-content/uploads/2012/02/DIU-SPORT_-LYON_-SYNDROME-DOULOUREUX-ROTULIEN_DR-FOURNIER-min.pdf.

(4)Baptiste Claudon. Phénomène d’adaptation cinétique lors de la marche du patient présentant un syndrome femoro-patellaire douloureux : mise en évidence et réversibilité sous traitement de rééducation. Sciences du Vivant [q-bio]. 2010. hal-01733971

(5)Willy RW, Hoglund LT, Barton CJ, et al. Patellofemoral pain: clinical practice guidelines linked to the International Classification of Functioning, Disability, and Health from the Academy of Orthopaedic Physical Therapy of the American Physical Therapy Association. J Orthop Sports Phys Ther. 2019;49(9):CPG1–CPG95. doi:10.2519/jospt.2019.0302.