Curar y prevenir el síndrome rotuliano



El síndrome rotuliano es una inflamación de la articulación de la rodilla que se caracteriza por el deterioro del cartílago de la rótula. Con su funcionamiento anormal y los movimientos repetitivos, la rótula no desliza correctamente contra el fémur. Las fricciones generadas causan la irritación que está al origen de los dolores que se propagan en toda la articulación.

Entender su síndrome patelofemoral y los factores agravantes le ayudará a encontrar una solución adecuada para que cure esta patología muy frecuente entre los deportistas. ¿Practica deporte y tiene un síndrome rotuliano? En caso afirmativo, ¡descubra las soluciones que le proponemos en 4 puntos!

 

Llevar plantillas ortopédicas -Consultar a su podólogo

Consultar a su podólogo es la primera etapa por la prescripción de plantillas ortopédicas. Llevar plantillas ayuda a corregir el pie plano y el pie pronador que suelen originar un síndrome rotuliano. Una plantilla también puede servir a compensar un desequilibrio al nivel de la pelvis (pierna más corta que la otra), lo que favorece la aparición del síndrome.

 

La rehabilitación -Consultar a su fisioterapeuta

Consultar a su fisioterapeuta permite organizar un programa de rehabilitación eficaz para aliviar y tratar el síndrome rotuliano. Una de las razones por las cuales aparece un síndrome rotuliano puede ser un desequilibrio muscular. Este desequilíbrio le debilita el mantenimiento de la rótula en su eje. El fisioterapeuta tendrá que reforzarle los músculos estabilizadores de la rótula para evitar que sea el caso. La eficacia de estos ejercicios de rehabilitación permite tratar los dolores delante de la rodilla.

Entre los programas de rehabilitación, los ejercicios de fortalecimiento muscular son fundamentales. En efecto, una de las causas del síndrome rotuliano concierne los desequilibrios musculares. Implican los cuádriceps (músculo delante del muslo) y los isquiotibiales (detrás del muslo).

También, la persona que sufre del síndrome rotuliano puede hacer ejercicios de auto-rehabilitación en su domicilio. No reemplazan los ejercicios realizados con un profesional, pero son eficaces para mantener los efectos positivos de las sesiones con el fisioterapeuta. Han permitido resultados favorables y durables tanto sobre el desempeño muscular y articular como sobre las capacidades funcionales.

Estos programas en autonomía incluyen ejercicios simples y rápidos que hacer a diario. Su fisioterapeuta le explicará cómo proceder.

 

Tomar medicamentos - Consultar a su médico

 

Si tiene dificultades para calmar el dolor, piensa en consultar a su médico para que le prescriba medicamentos. En caso de dolores demasiado importantes relacionados con empujes inflamatorios, médicos pueden aconsejar tomar antiinflamatorios.

 

Utilizar productos sanitarios - Consultar a su médico

Consultar a su médico también puede ser útil para la prescripción de una protección de sujeción eficaz de la rótula. Una rodillera de sujeción rotuliana* puede ser una solución apreciable para luchar contra las desviaciones aleatorias de la rótula. En prevención o para la reanudación de las actividades en toda tranquilidad, alivia los dolores y protege la articulación. Es necesario privilegiar una rodillera fina y ligera que no entorpecerá sus movimientos durante su actividad deportiva para que no lleve a la atrofia de los músculos estabilizadores de la rótula. ¡Si no, es un círculo vicioso!

 

Aquí tiene 4 maneras de protegerse las rodillas si padece un síndrome rotuliano. Utilizar dependiendo del origen de su patología por supuesto. No obstante, si desea prevenir el dolor o la aparición de este síntoma, ¡es posible apostar por la prevención! 

 

*Esta solución es un producto sanitario de clase I, que lleva el marcado CE en conformidad con esta normativa. Lea atentamente el manual de instrucciones antes de usar. Fabricante: Millet Innovation. 09/2019